La verdadera riqueza no consiste en acumular cosas, sino en llegar a un momento de la vida en el que descubrimos que necesitamos muy poco para sentirnos profundamente agradecidos.




 



No desperdicies el tiempo intentando convencer a todos de quién eres. 

Quienes realmente te conocen no necesitan explicaciones. 

Y quienes han decidido no comprenderte 

difícilmente cambiarán de opinión por más que te esfuerces.


 



"Con los años que tengo aprendí


que no todo tiene que complicarse...


a veces basta con estar, conversar

 

y disfrutar los momentos


sin ponerles más peso 


del que verdaderamente tienen."







 



"Uno también aprende 

que no siempre hay que forzar conexiones

Las que son sinceras...

encuentran su espacio solas."