La Luciérnaga


Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Aunque ésta trataba de alejarse de su perseguidora, no había manera de deshacerse de ella. Huyó durante dos días y la serpiente no dejaba de seguirla. Finalmente, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga se detuvo y le dijo a la serpiente:
-¿Puedo hacerte tres preguntas?
-No acostumbro a dar explicaciones a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar lo que quieras, contestó la serpiente.
-¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? preguntó la luciérnaga.
-No, contestó la serpiente.
-¿Alguna vez, te hice algún mal? preguntó la luciérnaga.
-No, volvió a responder la serpiente.
-Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
-¡¡¡Porque no soporto verte brillar!!!


Durante nuestra vida, andamos casi siempre en tinieblas. Nos hemos acostumbrado tanto a la oscuridad, que cuando vemos a alguien brillar, nos sentimos incómodos y molestos. Nos da envidia y la envidia corroe nuestro interior. Es como si la “luz” de esas personas brillara en contra nuestra.
Seamos humildes y reconozcamos el esfuerzo de otros, que no nos moleste su luz, quizá ella misma, nos ayude a iluminar nuestra oscuridad. Aprendamos de los demás.

"La paz del corazón fomenta la salud, pero la envidia corroe los huesos" Pro.14:30

(autor: desconocido)

La Botella de Leche


Dos hermanos, uno de cinco y otro de diez años, iban por las casas pidiendo algo de comer. Estaban muy hambrientos, pero por más que rogasen por un poco de comida, encontraban una y otra vez el mismo tipo de respuesta: "trabajen y no molesten", "aquí no hay nada, pordioseros”... Pasaron así casi toda un mañana y finalmente, desanimados y tristes los niños se sentaron en un banco de la plaza. Una mujer, al verlos llorando, se compadeció de ellos y les entregó una botella de leche.
¡Qué fiesta! Ambos se sentaron nuevamente. El hermano mayor simulaba estar saboreando la leche, decía: “Qué exquisita está esta leche”, mirando de reojo al pequeñito.
"Ahora es tu turno. Sólo toma un poquito" Y el hermanito, le respondía: "¡Está sabrosa!"
"Ahora yo", dijo el mayor que seguía fingiendo, porque su propósito era que el pequeño se bebiera toda la botella.

"Ahora tú", "Ahora yo", "Ahora tú", "Ahora yo"...
La mujer, observaba esa escena con su rostro humedecido por las lágrimas, sin poder creer lo que estaba viendo. Esos "ahora tú", "ahora yo" quebrantaron su corazón... 
Y entonces, sucedió algo que le pareció extraordinario.

El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol con la botella vacía de leche. Estaba radiante, con el estómago vacío, pero con el corazón rebosante de alegría, brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario, con la naturalidad de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias sin darles la mayor importancia.
De aquel niño podemos aprender una gran lección: "Quien da es más feliz que quien recibe" Es así que debemos amar. Sacrificándonos con tanta naturalidad, con tal elegancia, con tal discreción, que los demás ni siquiera puedan agradecernos el servicio que les prestamos".

"Con este ejemplo les he enseñado claramente que deben trabajar duro para ayudar a los débiles. Recuerden las palabras del Señor Jesús: "Hay mayor felicidad en dar que en recibir" Hch_20:35

Autor: Desconocido

El Camión de la Basura


Hace varios años, como de costumbre subí a un taxi para ir a mi trabajo, habíamos entablado una conversación con el conductor y de repente, sin saber por qué otro automóvil, se cruzó tan bruscamente, que para no causar una tragedia, el conductor del taxi tuvo que girar el auto y frenar súbitamente.
Milagrosamente no ocurrió nada, pero el conductor del vehículo que había cometido la imprudencia, se bajo bruscamente de su auto y comenzó a gritar e insultar al taxista.
El taxista, a pesar de lo injusto de la situación, sonrió, levantó su mano y lo saludo muy amablemente diciéndole lo siento, que Dios le bendiga y que tenga un buen día y luego sin decir nada más retomó la marcha.
Sorprendido por esta actitud, le pregunte: -Porque le ha respondido así, esa persona por poco destruye su automóvil y además casi nos envía a los dos al hospital.

Entonces el taxista me dio una lección que jamás olvidaré, me dijo: -Muchas personas son como el camión de la basura. Están cargados de enojo, odio, frustración, resentimiento... y ante cualquier situación aprovechan para descargarla.
-Pero, porque lo hacen ante una situación como esta, si usted no le ofendió y solo fue su culpa.
-Lo hacen ante la primera oportunidad, porque necesitan eliminar de su interior toda la basura acumulada, porque ya no hay lugar para más.

Desde aquel día no he vuelto a permitir que los camiones de basura, tomen el control de mis sentimientos y mucho menos de mis reacciones.
Aprendí, que sonreírles a los insatisfechos, malhumorados y frustrados es la mejor medicina que puede ayudarles a cambiar su perspectiva de la vida.

“Sé amable con las personas alteradas y entiende que están librando su propia batalla. Pero asegúrate de no ser tú, el lugar en el que descargan toda su basura. Tú no eres un basurero” 

"El que demora en enojarse da muestra de inteligencia, el que no se domina manifiesta su locura" Prov. 14:29

"El hombre arrebatado arma peleas, el que demora en enojarse trae la calma" Prov. 15:18 

Autor: desconocido

EL ESCONDITE DE DIOS

Cierto día, Dios estaba cansado de las personas.

Ellas estaban siempre molestándolo, pidiéndole cosas.
Entonces dijo: "Voy a esconderme por un tiempo".
Reunió a sus consejeros y preguntó:
"¿Dónde debo esconderme?"
Algunos dijeron: "Escóndase en la cima de la montaña más alta de la tierra".

Otros: "Escóndase en el fondo del mar, no van a hallarlo allí".

Otros: "Escóndase en el otro lado de la Luna, ése es el mejor lugar. ¿Cómo lo hallarían allí?".

Entonces Dios se volvió hacia el más inteligente de sus ángeles y le inquirió: "¿Dónde me aconsejas que me esconda?".

El ángel inteligente, sonriendo, respondió: "¡Escóndase en el corazón humano. Es el único lugar donde ellos no buscan nunca!"

Autor: desconocido

LECCIONES DEL ARCA


Recuerdas la historia del Arca de Noé, sino, puedes coger tu biblia y busca en el libro del Génesis (primer libro) el capítulo  6 ver del 9 al 22. Impresionante, verdad? ahora mira las lecciones tan importantes que ella nos deja, útiles para nuestra vida:

·         1.- Es importante ser puntual a la cita y no llegar después de la hora fijada para la salida.
·         2.- Recuerda que todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco.
·         3.- Planea a futuro. No estaba lloviendo cuando Noé comenzó a construir el Arca.
·         4.- Nunca te sientas viejo a pesar de que alguien diga que tu tiempo ya pasó. Y que a tu edad ya no vas a hacer nada grande que valga la pena. Noé tenía 600 años cuando terminó de construir el Arca.
·         5.- No hagas mucho caso a los criticones: continúa con el trabajo que Dios te ha encomendado.
·         6.- En todo lo que hagas y construyas, procura hacerlo con alta calidad.
·         7.- Al buscar compañía para tu viaje en la vida, busca uno que verdaderamente sea afín a ti, recuerda que polos opuestos pueden atraerse, pero no van a lograr mucho. Además tienes que encontrar una pareja que también tenga tu misma espiritualidad, para que juntos se animen a seguir viviendo y caminando dentro de la misma Arca.
·         8.- Si sientes que tu progreso espiritual es lento, no te desesperes, más que rapidez, Dios quiere perseverancia. Recuerda que las tortugas estaban a bordo junto con los caballos, los linces y otros animales veloces.
·         9.- Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa. Noé la tuvo, simplemente, vivió con las Palabras que Dios le había dado y al final tuvo éxito.
·         10.- No desprecies los esfuerzos que hacen los sencillos por lograr algo. Recuerda: el Arca fue construida por amateurs, mientras que el Titanic fue construido por profesionales.
·         11.- Dios nos ama a todos y quiere que todos se salven, pero solamente se salvará aquel que haga la voluntad de Dios.
·         12.- Dios solamente mandó construir un Arca y aquellos que lo amamos, debemos construir esa Arca, no andar cada quien construyendo la suya. Los hijos de Noé no anduvieron haciendo “otra arca” construyeron la que su padre les dijo, sin renegar.
·         13.- No importa cómo sea la tormenta en la que estás, si permaneces con Dios, siempre habrá para ti un "Arco Iris" esperándote.

Autor: desconocido