La duración de la estela depende de la presión y las condiciones climáticas en las alturas. Cuando la humedad a esa altura es abundante, la estela dura más tiempo y es más gruesa. Es el mismo efecto que ocurre cuando hace frío, expiramos y vemos el vapor salir de nuestra boca.
Cuando veo este curioso panorama en el cielo, me hace pensar en la existencia del hombre. El cielo es la vida y la estela blanca que deja el avión, son las huellas que toda persona deja en su paso por este mundo.
Cuando existe una adecuada combinación de condiciones, este curioso fenómeno se produce. De la misma manera toda persona debe buscar las condiciones correctas para que nuestro paso por la vida sea algo hermoso y digno.
Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para ser personas que dejen huellas en el caminar. Nos envió a su hijo para darnos la salvación y la vida. Nos ha dejado sus enseñanzas, los valores y al Espíritu Santo. Solo es cuestión de decisión y firmeza para tener una vida plena y duradera.
La próxima vez que veas una estela en el cielo, piensa en tu caminar y hazte el propósito que tus huellas sean blancas, duraderas y dignas de admirar, como esas hermosas estelas en el cielo.
“Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino” Sal.18:32
Autor: Mario Gutierrez